¿Dónde está puesta nuestra cabeza?
Nuestras reacciones y palabras lo revelan.
Cuando Jacob llegó a Betel, estaba huyendo, solo, con incertidumbre y sin saber cómo sería su futuro.
No basta con haber nacido en Betel. Es necesario permanecer en la Presencia de Dios, temer y honrar Su Palabra.
¿Alguna vez te preguntaste cómo el Señor Jesús sanaba el corazón humano desde dentro?
Dios quiere darnos la Bendición de la Primogenitura, que, espiritualmente hablando, está relacionada con recibir Su Espíritu, el Espíritu Santo, para que podamos conocer y comprender cuál es Su Buena, Agradable y Perfecta Voluntad.
Una de las más grandes evidencias de que una persona posee la Bendición de la Primogenitura es que deja de vivir comparándose con los demás.
Hacer un Voto a Dios es un compromiso serio que nace de la necesidad de una Intervención Divina.
Muchas personas creen que, al recibir la Bendición de la Primogenitura, todos los problemas desaparecerán.
Antes de hacer un voto, es importante tener discernimiento y no dejarnos llevar por sueños, emociones o deseos.