9 Diciembre
La comodidad es uno de los pecados más peligrosos y mortíferos, porque, al contrario de lo que muchos piensan, ella pasa desapercibida.
La comodidad es uno de los pecados más peligrosos y mortíferos, porque, al contrario de lo que muchos piensan, ella pasa desapercibida.
Lo que usted quiere que acontezca no depende de Dios y sí de su acción fuera de lo común, en obediencia no a su YO o a las circunstancias, ¡mas sí a la Palabra De Dios!
Solamente salimos del nivel natural para el sobrenatural, cuando hacemos o ofertamos, también, lo sobrenatural.
En la vida las cosas no acontecen porque queremos, ¡ellas acontecen porque trabajamos para eso!