Exit

“Engañoso es el corazón, más que todas las cosas, y sin remedio. ¿Quién lo conocerá?” Jeremías 17:9

Nada es más engañoso que el corazón del ser humano. Es egoísta, orgulloso, emotivo y está contra el corazón del Dios. Muchos están engañados y sufren las consecuencias de las decisiones que toman guiados por este corazón perverso.

Aprendamos con Uza, David y Obed-edom. Todos creían en Dios pero cada uno tenía una clase de corazón diferente.

“Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios y la sujetó, porque los bueyes tropezaron.” 2 Samuel 6:6

Tercer grupo: Los fervorosos.

“El arca del SEÑOR se quedó en casa de Obed-edom el geteo durante tres meses. Y el SEÑOR bendijo a Obed-edom y a toda su familia.” 2 Samuel 8:11

Obed-edom era un señor simple, un campesino pobre. Pero era rico espiritualmente y permitió que la Voluntad de Dios fuese hecha en su vida.

“Soy pobre, un campesino, pero no soy el hombre que era antes. Ya no soy indefinido, miedoso, disgustado con Dios, con la vida y mi familia, y de buenas intenciones apenas. Mi corazón es nuevo, soy un hombre nuevo!”

El Arca no pasó apenas por la casa de Obed-edom, sino que se quedó allí. La presencia de Dios se queda con los sinceros, con los que no aceptan más ser pobres espiritualmente. No acepte tampoco vivir de experiencias, de momentos; estar bien cuando está en la iglesia únicamente. No acepte la pobreza espiritual.

“Se le informó al rey David diciendo: “El SEÑOR ha bendecido la familia de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios”. Entonces David fue e hizo subir con regocijo el arca de Dios de la casa de Obed-edom a la Ciudad de David.” 2 Samuel 8:12

Todos esperaban que pasara lo peor. Pero Dios bendice todas las áreas de la vida de quien está bien con Él, de los que son sinceros.

Obed-edom Dejó de ser pobre. Dejó de ser uno más y se tornó “el señor Obed-edom”. Para la gloria de Dios, vergüenza del diablo y del rey David (que se quedó atrás).

Todos tienen que aplaudir a Dios al ver su buen carácter, su vida y sus bienes.

Esto es lo que Dios quiere hacer en su vida. Deje de mirar a los demás, a los que apenas tienen buenas intenciones, a los que están disgustados con Dios y a los que tienen miedo de vivir la fe. Asegúrese de que su corazón no le está engañando. Sea fervoroso!


Obispo Júlio Freitas
Te Veo en el Altar ó en las Nubes

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Close
Go top