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“Pero los que esperan en el SEÑOR tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas…” (Is 40.3)

Dios ha dado asas de águilas para los que confían en Él, para que podamos volar muy alto, hacer la diferencia en nuestra generación. Pero, si tenemos esas asas, ¿qué nos ha impedido de volar alto? ¿Por qué la mayoría se parece a un pollo que no vuela o a una paloma que “vuela bajo”?

Es sencillo, ¡por mayores que sean las alas, no se puede volar si estamos atados a algo o a alguien! Creo que ese ha sido el gran problema de la mayoría de las personas, están atados al pasado, a un sentimiento de condenación, a dudas, a un lugar, a una posición o a una condición… eso hace con que muchos hombres y mujeres de “Dios” tengan una vida marcada por el fracaso, por la vergüenza y el dolor de no ver la Grandeza de Dios en Quienes creen.

Mientras la persona no decida romper ese lazo con el pasado-dudas, ella va a quedar atada, y lo peor es que ella tendrá que ver a otros ocupando su lugar y volando alto, marcando la diferencia.

El Espíritu del Dios Altísimo quiere usarnos en toda Su Plenitud, Él esta buscando en nuestra generación a hombre como Noé, Abraham, Moisés, Deborah, David, Ester y tantos otros, que fueron exponentes en Sus manos, hombres y mujeres que se dejaron guiar y llevar por el viento del Espíritu, sin que nada los prendiera o atara. Ellos estaban libres, sin miedos.
El Altísimo podía hacer con ellos y en ellos lo que quería. No había resistencia, no había peso o algo que los atara. Y es eso lo que el Dios Todo-Poderoso quiere encontrar en cada uno de nosotros.

Entretanto no olvide que para volar alto, es necesario estar libre de toda carga y soportar la presión, Si no está dispuesto a eso, es mejor ser un pollo en su patio, pero no olvide que temprano o tarde usted irá para la olla.

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2 comments

  1. Comment by David Velez

    David Velez Responder 11 enero, 2018 as 21:49

    Hola Obispo, es muy fuerte ese mensaje y realmente ayuda a uno indignarse y no aceptar volar bajito, mejor morir volando que en la olla…

  2. Comment by Juliana Furucho

    Juliana Furucho Responder 11 enero, 2018 as 21:27

    ¡Gracias por el memsaje obispo! Me hizo parar unos minutitos para evaluarme a mí misma y ver si no hay algo en mí que me esté impidiendo de volar más alto y ser ese instrumento útil en las manos de mi Señor Jesús! No quiero ir para la olla!!!!

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